Categoría: Mercado y cotizaciones (página 1 de 3)

La numismática y su coleccionismo

Catalogación:

Resulta fundamental para una óptima catalogación, y una posterior valoración, adquirir una obra-catálogo elegida según nuestros intereses, procediendo entonces a buscar nuestra pieza en sus páginas.

La función más importante de la catalogación es la de buscar y encontrar la mayor cantidad posible de información con respecto a nuestra pieza. Para ello debemos:

 Buscar en el catálogo el país que aparece en la moneda, en el caso de que se trate de una pieza extranjera y en la cual nos sea comprensible a primera vista.

 Encuadrar la moneda dentro de un reinado o momento político, según la efigie, la leyenda u otra característica.

 Intentar descubrir la CECA que acuñó nuestra pieza, si es que en ese momento había varias casas de emisión troquelando la misma moneda, a través de las marcas o anagramas.

 Remitirnos a las monedas de igual valor facial a la nuestra y, en su defecto, si no está claro, a las de igual metal y tamaño.

 Cuando hayamos encontrado una pieza que por la foto es igual a la nuestra, aplicarle lo anterior y buscar la que por fecha, siglas, tipo, etcétera, corresponda exactamente a la nuestra

Valoración:

La condición de una moneda se resume normalmente en la concesión a ésta de un grado determinado. Saber realizar valoraciones razonables se convierte en una habilidad muy importante para los coleccionistas, debido a que el valor de las monedas varía considerablemente según el grado que tenga. La correcta estimación del valor de una moneda es una capacidad que sólo puede ser desarrollada buscando continuamente referencias en las guías de valoración, consultando a comerciantes y expertos numismáticos y, en definitiva, acumulando mucha práctica.

Existe una tipología estándar establecida con el fin de otorgar una serie de criterios objetivos para la valoración de monedas. Pero esto resulta simplemente una aproximación a la determinación del valor de mercado de nuestra moneda, ya que es muy difícil conceder un grado de conservación a la misma lo más objetivamente posible, al influir considerablemente las apreciaciones personales de cada numismático.

Hay 2 tipos de factores que influyen en la valoración de una pieza:

a) Factores extrínsecos: determinan a la moneda según la ley de la oferta y demanda. Los principales son:

 Que la moneda tenga mercado: la demanda viene determinada en última instancia por los coleccionistas y los inversores, y más directamente por los comerciantes.

 La rareza de la pieza: ésta vendrá dada por la tirada que hubo en su emisión, o por el número de piezas que han llegado a nuestros días en un estado de conservación razonable. Existen 5 grados de rareza: corriente (C), escasa (E), rara (R), muy rara (RR) y extremadamente rara (RRR).

b) Factores intrínsecos, que vienen determinados por la propia moneda:

 El metal del que está fabricada  La antigüedad de la pieza, siendo este factor influyente en los extrínsecos.  El grado de conservación de la moneda.

Los distintos grados de conservación que nos podemos encontrar, ordenados de mejor a peor conservación, son los siguientes:

– Prueba: moneda hecha expresamente para coleccionistas o como recuerdo. Son piezas escogidas entre las de circulación normal o conmemorativas, a las que se les somete a un proceso de pulimentado que dejará el campo de la moneda brillante como un espejo. No están acuñadas para su uso, aunque tengan igual valor facial que las habitualmente utilizadas.

– Monedas sin circular: aquí se distinguen dos valores:

Flor de cuño: son las primeras monedas troqueladas por un cuño nuevo, antes de perder un poco la perfección o profundidad de los relieves.

Sin circular: de perfección absoluta, pero con los relieves algo más suaves que en las de flor de cuño.

– Extremadamente bien conservada: piezas que están casi flor de cuño, pero que tienen ciertos indicios de haber circulado o haber sido mal manipulada en la ceca, así mismo si tiene una fuerte pátina aunque conserve el brillo original.

– Muy bien conservada: esas piezas que, aunque se nota que han circulado, tienen los relieves muy bien conservados, aunque los detalles más sobresalientes del relieve están con un desgaste incipiente.

– Bien conservada: las piezas bastante desgastadas, sobre todo en la figura, aunque todavía conservan la leyenda y la fecha más o menos visibles. También aquellas con marcas fuertes de óxido o con una profunda pátina.

– Regular conservada: piezas totalmente desgastadas pero que todavía, con un poco de imaginación, dejan entrever algún detalle para su catalogación. Normalmente, para la colección no valen, salvo que sea una pieza RR. Aquí se incluyen las dobladas y partidas.

– Mal conservada: aquellas que por el desgaste o pátina son irreconocibles y sólo se adivina su valor o tipo por el tamaño, peso, metal, etc.

Se suele añadir un “+” o un “–“ a la valoración de la pieza, cuando ésta exceda de un grado sin llegar al siguiente o al inferior inmediatamente.

Con lo estudiado anteriormente ya podemos aproximarnos al valor de mercado de nuestra moneda, buscándolo en el catálogo entre las columnas de precios que nos dan según la conservación de la pieza y aplicándolo a la nuestra, que ya anteriormente habíamos catalogado y ahora valoramos. Este proceso se denomina expertización.

Verificación de autenticidad:

De entrada, nos hace falta una percepción o sensibilidad que habremos adquirido después de haber visto y tocado cientos de monedas con anterioridad. Por lo tanto, se recomienda que siempre que se tenga alguna duda, se acompañe del asesoramiento de un experto, quien nos sabrá aconsejar y de quien podremos aprender mucho. Después de esto, ya un estudio técnico más en profundidad nos hará determinar a qué grupo pertenece, si al de las monedas falsa o al de las falsificaciones. A continuación distinguimos entre ambos conceptos:

a) Moneda falsa: La moneda falsa es aquella que fue hecha con intención de defraudar al Estado y concebida para que circulase junto a las piezas auténticas. Hay un tipo entre las falsas, las llamadas falsas de época, que puede ser de metal igual o incluso de superior valor al de la original, alcanzando normalmente en el mercado valores superiores a esta última. Pero, como es lógico, los fraudes más comunes son los referidos a los de la falsificación con metales de inferior valor.

b) Moneda falsificada: son piezas realizadas con un evidente afán delictivo para ser utilizadas dentro del mundo numismático y del coleccionismo de monedas. Son introducidas en el mercado como monedas auténticas, y su perfección llega en ocasiones a extremos tan insospechados que rayan el descaro. En general, las falsificaciones no tienen ningún valor, salvo en el caso de que sean realizadas en metales nobles.

Existen en el mercado algunos catálogos especializados en el tema de la moneda falsa, así como obras generales donde hay apartados en los que aparecen piezas falsas detectadas. Pero, si no se tiene gran experiencia en el tema, la mejor ayuda es, sin duda, compararla con una cuya autenticidad esté fuera de toda duda. Detalles como el sonido del metal, la ley de la pieza y su peso, mínimas diferencias en el grosor del cospel, siglas o anagramas cambiados, diferencias casi imperceptibles en el grabado de los escudos, cabellos, formas de las letras, etc.

2. Exposiciones temporales: crítica de arte (II)

"Number 3", de Jackson Pollock

“Number 3”, de Jackson Pollock

Hay que tener presente que el crítico casi siempre se encuentra subvencionado para que realice una labor de valoración no genérica, sino específica, por lo que normalmente los escritos no se publican sin una revisión previa. Básicamente no conviene olvidar que si por un lado, la profesión de crítico se presenta como objetivamente ambigua, es esta misma ambigüedad la que hace posible la actividad crítica, ya que es imposible hablar con conocimiento de causa del arte encontrándose fuera y alejado del microambiente que lo produce. Seguir leyendo

Exposiciones temporales: la crítica de arte (I)

Continuando con los elementos que forman parte del mercado del arte, hay que nombrar de forma obligada la crítica de arte.

En la Antigüedad ya existía un cierto concepto de “crítica de arte”, como lo demuestra Plinio el Viejo con sus comentarios a la escultura griega en referencia a la muerte del escultor Lisipo. Cuando la pintura pierde su finalidad didáctica y representativa y comienza a ser un objeto de cambio comercial – con el florecimiento de la burguesía, los encargos burgueses sustituyendo a los encargos eclesiásticos y nobiliarios-, los criterios de juicio pasan a ser menos precisos y aparece una nueva figura: el crítico de arte, el experto que emite el juicio de valor de las obras de arte, al que se dirige el potencial comprador para evitar cometer errores. La relación entre crítica de arte y mercado es un elemento que funda el actual sistema económico de esta industria, sustentada en los tres vértices artista-comerciante-crítico. Aunque hoy en día conviven diversas profesiones relacionadas –como son los curadores, comisarios y asesores ya en el siglo XVI, Vasari se ocupó de adoptar una terminología adaptada a la formulación de juicios de gusto que no se limitase a reflejar la adecuación de la obra al sujeto que el artista quería representar, sino que diese además razón de su valor cultural. Seguir leyendo

Acciones, petróleo y Arte: análisis del mercado en 2015

En un año en que los mercados han sufrido altibajos, el 2015 ha sido precisamente el año de los grandes récords en venta de obras de arte en subasta.

El mercado artístico del 2016, empieza con la misma desigualdad económica que ha caracterizado el año bursátil pasado, con altos precios en obras de pintores como Lam o Miró, pero también grandes caídas de precios en otros autores como Ernst o Magritte – de quien se ha llegado a vender su obra Mademoiselles de l’isle Adam por dos millones de dólares menos del precio por el que se pagó dos años antes. Una situación que nos deja una perspectiva como mínimo incierta para el 2016.

PicassoLas mujeres de Argel, Pablo Ruiz Picasso $179365000 Seguir leyendo

El arte contemporáneo en 2014: mercados emergentes (2)

"J'aime la Couleur", del congoleño Chéri Samba, vendido por 64.000€

“J’aime la Couleur”, del congoleño Chéri Samba, vendido por 64.000€

Como ya vimos anteriormente, el Mercado de arte contemporáneo internacional descansa sobre dos pilares principales: China y Estados Unidos. Pero, ¿qué pasa con el resto del mundo?
Tras las dos grandes potencias mundiales, hay cuatro países europeos como plazas fuertes dentro del Mercado de arte: Reino Unido, Francia, Alemania, y Suecia. Seguir leyendo

Zeus, el dios de los dioses

© The British Museum

© The British Museum

El conocimiento de la Mitología y la Iconografía, en muchas ocasiones, nos ayuda a el significado de algunas obras de arte, así como puede resultar una ayuda para el estudio y la comprensión de una parte importante de los temas abordados por la Historia del Arte. Seguir leyendo

El mercado de arte contemporáneo en 2014: Latinoamérica

Avión de la Selección Nacional de Brasil, pintado por los artistas "Os Gemeos"

Avión de la Selección Nacional de Brasil, pintado por los artistas “Os Gemeos”

El creciente interés por el arte de Iberoamérica se deja sentir en la multiplicación de las iniciativas museísticas en Europa, Estados Unidos y Oriente Medio que tratan de estrechar lazos con el continente americano: desde exposiciones temporales (Guggenheim de Nueva York, Centro Georges Pompidou de París, la Tate Modern de Londres…), hasta bienales, salones y ferias. Esta difusión fuera de las fronteras es esencial, pues el mercado interior latinoamericano es incapaz de competir con las grandes capitales artísticas. Iberoamérica no supone nada más que el 0’14% del mercado mundial de arte contemporáneo. No obstante, las grandes casas de subastas organizan ventas de arte exclusivamente latinoamericano, tendencia que inauguró Sotheby’s en 1979. Seguir leyendo

Arte contemporáneo en 2014.

jeff koons

Jeff Koons junto a su obra “Orange Balloon Dog Plate”

En este artículo veremos cual fue el balance del mercado internacional de arte contemporáneo en 2014 (informaciones registradas hasta principios de julio), según las ventas hechas desde las casas de subastas. Es importante recordar que son considerados artistas contemporáneos aquellos nacidos a partir de 1945.

Basamos nuestro artículo en el informe anual hecho por ArtMarketInsight, la agencia informativa de Artprice.com, en colaboración con el departamento de Econometría de Artprice.com. Todos los años, ArtPrice  publica, en varios idiomas, estudios de análisis sobre  las adjudicaciones registradas en todo el mundo. Según ArtPrice, estos informes no incluyen comisiones de compradores, impuestos de ningún tipo, ni tampoco las transacciones directas realizadas por las casas de subastas. Las cifras que se ofrecen tampoco incluyen los gastos de venta. Seguir leyendo

Ultimas tendencias en el comisariado de exposiciones. Grupos de trabajo y redes de investigación (II)

"Design 1922", de El Lissitzky (1890 - 1941)

“Design 1922”, de El Lissitzky (1890 – 1941)

 

Sin embargo, esta forma de trabajar, a medio camino entro lo industrial y lo experimental, hunde sus raíces en el proyecto de la misma modernidad contra la que se planea este giro en la práctica curatorial. En concreto lo encontramos en la figura de Alexander Corner, director del Museo de Hannover, que en los años 20 imaginó su museo como si de una central eléctrica se tratase: una Kraftwerk a la que invitó a artistas como El Lissitzky a desarrollar prácticas dinámicas para su museo en movimiento. Alexander Corner se caracterizó, al igual que Szeemann en su muestra para la Kunsthalle de Berna, por presentar las exposiciones como resultado de una práctica en estado de transformación permanente; como un algo oscilante entre la representación y la presentación de un proceso o un fenómeno, un espacio de identidades múltiples. Nunca como una certidumbre objetiva, sino como el resultado de una subjetividad que interpreta de manera flexible y experimental la Historia del arte. En resumen, parafraseando a Bauman, como un líquido, como un fluido elástico adaptable a diversos espacios, que huye de la presentación ordenada y archivística de la cultura significando su carácter inestable y fragmentario. Seguir leyendo

La importancia del mercado del arte en la labor del comisario

Los paradigmas del coleccionismo de arte han sufrido profundas mutaciones en el último siglo. En la segunda mitad del XIX el coleccionista solía ser un hombre de fortuna heredada, sin pudor para comprar caro, asesorado generalmente por ojeadores y poseedor de miles de objetos heterogéneos y heteróclitos sin ceñirse ni a un estilo ni periodo histórico determinado. En una misma colección se podían encontrar fácilmente esculturas antiguas, óleos recientes, objetos rituales exóticos o por ejemplo, acuarelas orientales.

Tal era el número de objetos que se podían acumular en algunas colecciones que llegaban a constituirse, en algunos casos, como verdaderos museos por sí solas. Así ocurría por ejemplo en las colecciones de Souskine, los Rothschild, el marqués de Hertford, el Duque D’Aumale, Henry Clay Frick, J.Pierpont Morgan y otros. En 1885, incardinado en unas ciertas condiciones que propugnaron el cambio (el aumento notable de la clase burguesa ligado a un desarrollo del cuidado y colección por el objeto antiguo) aparece el revelador libro de Alphonse Haze-Senset, hito fundamental para comprender las mutaciones que tienen lugar a principios del siglo en el mercado del arte. Seguir leyendo

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