Comisariado de exposiciones: Excéntrico (1)

Portada del catálogo de la exposición “Excéntrico”

En este post trataremos de comunicar y participar al interesado la experiencia en la organización y comisariado de exposiciones.

Podemos establecer una primera clasificación, además de la basada en la tradicional distinción entre exposiciones individuales y colectivas, como es la tipología básica, basada en una exposición basada en un proyecto curatorial.Los ejemplos y experiencias seleccionados aquí serán útiles para el lector porque le situarán frente a las diferentes decisiones que el comisario tuvo que tomar en cada momento. Se justificará la pertinencia de cada proyecto en el momento de su realización y anticipará, frente a proyectos museísticos de mayor envergadura, otros conceptos.
Se procurará reflexionar reflexionar sobre cuestiones fundamentales, como:
– Qué concesiones hay que hacer.
– Qué imposiciones se deben aceptar.
– Qué sutilezas hay que manejar.

 

"Cruz con pájaro amarillo", de Manuel Vilariño Cruz

“Cruz con pájaro amarillo”, de Manuel Vilariño Cruz

 

El Museo Provincial de Lugo fue creado en 1.932 para proteger el patrimonio lucense; en 1957 fue trasladado al Convento de San Francisco, pues la antigua sede se quedó escasa para la cantidad de material histórico, arqueológico y artístico que se reunió.
Conservando tres dependencias de el viejo convento, el arquitecto Manuel Gómez Román (1875 – 1964), diseñó el nuevo edificio.
En 1962 el Museo Provincial de Lugo fue declarado Bien de Interés Cultural, y, más tarde, en 1997 fue ampliado por el arquitecto González Trigo

La exposición colectiva titulada Excéntrico, celebrada entre el verano y otoño del año 2004 en el Museo Provincial de Lugo, partió de una idea presentada por el comisario a la entonces directora del museo.  Este comisario y su equipo habían curado dos exposiciones (una sobre Grupo 15, y otra sobre Andy Warhol y The Factory) en este mismo espacio .

La idea principal trataba de hacer casar un planteamiento original de arte actual relacionado con la ciudad de Lugo y su promoción dentro de los actos promocionales jacobeos del año 2004. Además, la modestia presupuestaria y el hecho de ser un museo con poca proyección en cuanto a la producción de exposiciones actuales, obligaba al comisario a obtener un impulso de la misma a través de un nuevo concepto: el de la ciudad como espacio de tránsito (el “no-lugar” de Marc Augé) y a aplicarse en una colectiva de artistas que siendo todos profesionales de reconocido prestigio y trayectoria, no transitaban por la corriente principal (mainstream) del sistema del arte. Dicho de otro modo, eran por su independencia e imagen, y por no ocupar la centralidad del stablishment estético, artistas excéntricos.

 

Obra de Isidoro Valcárcel

“Dianas”, obra de Isidoro Valcárcel Medina

Por otro lado, se requirió de cada uno de los artistas participantes, obras para su exposición en formatos innovadores o diferentes a los soportes y técnicas por ellos utilizados habitualmente. Para explicar la tesis de la exposición a la dirección del museo, se hizo llegar un escrito en el que se describían los varios hilos conductores de la misma. Ese mismo texto se remitió también a los artistas, a los que se requirió adicionalmente un texto -de libre temática y sin voluntad explicativa- sobre su participación en el proyecto.

En referencia al mencionado texto, citamos a continuación un fragmento del mismo para la comprensión de las líneas maestras del proyecto. En él se describe someramente el sistema del arte de la siguiente manera:

“(…) un complejo entramado de relaciones que definen líneas de conexión múltiple que se entrecruzan marcando un punto central. La obra de arte se relaciona con el mercado, con las ideas estéticas, con la historia del arte, con las instituciones expositivas, con las técnicas artísticas, con las circunstancias socio-políticas…dando lugar a un conjunto estructural que podríamos ilustrar mediante la siguiente figura:

Excéntrico

Excéntrico

Cada uno de los puntos es origen y final de una línea de conexión. Pero cada uno de los puntos es a la vez el resultado de un conjunto de relaciones que podría ilustrarse mediante una figura similar a la anterior, de forma que si se siguiera extendiendo el dibujo nos encontraríamos con una estructura formada por varias estructuras, y en el centro de la estructura total, la obra de arte. Este sistema generado no es, ni ha sido, fijo a lo largo de la Historia, pero sí se puede considerar así para un periodo de tiempo reducido, como el presente. Por eso, porque el centro definido necesariamente deja fuera de él a las obras de arte que no se someten, o no siguen las líneas de conexión establecidas en el sistema global, se hace necesario realizar una exposición que muestre la obra de esos artistas que mantienen posiciones cuyas conexiones con los elementos del sistema no pasan por el punto central. Y eso, en primer lugar porque ya hemos dicho que el centro del sistema no es permanente a lo largo de la historia, pero también porque el centro acaba por convertirse en lo que Marc Augé llama un no-lugar, poniendo como ejemplo de no-lugares los aeropuertos y los sistemas de autopistas que conectan los grandes centros urbanos ignorando la existencia de los espacios intermedios. Por eso, la propuesta de esta exposición consiste en alejarnos del centro en busca de lugares en los que se dé una posibilidad de existencia otra para el arte, a pesar de que su marginalidad respecto a las grandes líneas del arte actual pueda hacer pensar que se trata de algo extraño. En algunos casos, esos lugares tienen vías secundarias de conexión, carreteras comarcales podríamos decir; en otros, se mantienen bastante aislados, con difícil comunicación hasta
la gran línea. En cualquier caso, los artistas representados en la muestra no tienen por objetivo desplazarse hacia el centro sino que siguen un camino mucho más dificultoso, poco asfaltado, como el del Camino de Santiago, que se aleja de las grandes vías de
comunicación actuales para mantener un espíritu que parecía ya ausente, pero que las miles de personas que lo siguen cada año jacobeo se empeñan en recordar. Dificultades orográficas, de alojamiento, de desplazamiento, que no son nada extrañas para los
artistas de esta exposición; artistas que pisan el terreno, que aceptan la intemperie y se desplazan paso a paso hacia un lugar que podríamos considerar periférico.
Así, la exposición está integrada por obras de artistas que no ocupan posiciones centrales en el sistema del arte contemporáneo, bien porque no se adecuen sumisamente a las temáticas protagonistas del momento, bien  porque trabajen con unas técnicas artísticas no consideradas a la moda, o porque, aun utilizándolas, no lo hagan al uso predominante, porque mantienen posiciones críticas respecto al conjunto del sistema o porque su actitud vital les hace inasumibles. Por cualquiera de esos motivos, u otros, son artistas excéntricos”.

 

Fotograma del vídeo de Óscar Seco

Fotograma del vídeo de Óscar Seco