RADIACIONES MV2. Manuel Saro

RADIACIONES MV2. Manuel Saro

BARC (Bienes Artísticos en Copropiedad)

Una forma de inversión privilegiada al alcance del inversor medio.

El BARC es un sistema de adquisición de obras de arte en copropiedad que hace posible al inversor medio acceder a este mercado, caracterizado por sus significativas revalorizaciones. Es una de las mejores opciones de capitalización que se ofrecen hoy a los inversores institucionales o particulares.

¿Por qué copropiedad?

El arte y en especial la pintura, es una de las posibilidades de inversión y ahorro que produce mayores revalorizaciones. Sin embargo, cuando se trata de piezas artísticas consagradas, presenta la dificultad para el inversor medio de exigir unas disponibilidades económicas elevadas que en la mayoría de los casos están fuera de su alcance. El sistema de copropiedad, que funciona en comunidad de bienes, reparte el importe de la inversión exigida para adquirir una colección de pintura entre varios propietarios, lo que hace posible que, con cantidades moderadas, un inversor ahorrador pueda participar en este privilegiado mercado.

Menor riesgo de elección

Otra ventaja adicional del BARC es su seguridad añadida, al distribuir la inversión en obras de varios autores. En efecto, la obra de un autor cotizado tiende a revalorizarse, pero no está libre de contingencias particulares que puedan alterar esa conducta. El sistema de copropiedad permite crear una colección de arte con obras seleccionadas y de diferentes autores, por lo que el riesgo que pudiera existir en la compra de obras aisladas disminuye considerablemente.

Liquidez

Una cualidad exigida a cualquier inversión es su liquidez, es decir, que el importe actual de la misma sea recuperable en un razonable periodo de tiempo, para poder ser utilizado en otro fin que convenga a su propietario.

Cualquier buena obra de arte puede venderse en todo momento. Galerías, subastas, coleccionistas e inversores interesados en su adquisición representan los canales ordinarios de venta. Pero la participación en BARC añade una nueva y ventajosa fórmula a las ya existentes: la fácil negociación de las alícuotas correspondientes entre los partícipes de la Comunidad o fuera de ella. Además, las cantidades recuperadas pueden ser justamente las que el propietario necesita, ya que puede limitarse a ceder solamente el número de participaciones que le convenga.

Es ésta una ventaja añadida a un sistema de inversión proyectado básicamente como de ahorro a largo plazo (periodos de entre cinco y diez años).

Ventajas financiero-fiscales

El sistema de copropiedad artística funciona en régimen de Comunidad de Bienes, y figura contemplada por nuestra legislación que ampara los derechos del Copartícipe Inversor. Esta figura presenta, además, para el inversor-ahorrador, la ventaja de tener un tratamiento fiscal muy favorable, tanto en materia del impuesto soportado en la adquisición de las participaciones de la Comunidad, como en la imposición que se soporta en el IRPF.

El inversor se beneficia en el IRPF del régimen de Rentas Irregulares, con lo que se aminora sustancialmente la repercusión tributaria de los rendimientos. Esto sucede al final de la vida de la Comunidad, al materializarse la liquidez de la inversión realizada. Las mencionadas circunstancias hacen que la rentabilidad financiero-fiscal resultante de la inversión en nuestro BARC sea muy interesante, en comparación con otras inversiones ofrecidas por el mercado.

BARC y Lavagne & Asociados

Lavagne & Asociados, como sociedad gestora, se encarga de la administración y venta de las obras, así como de su custodia, promoción (Exposiciones, publicaciones y otras formas de difusión), y presentación a potenciales compradores. Mediante este sistema es posible beneficiarse de todas las ventajas de la inversión en arte tratada por auténticos profesionales.